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EL COLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRA - por Bobby Stone
09.Jun.2015
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Nuevamente nos encontramos, amigo lector, hablando de nuestro querido Racing Club.

Haciendo memoria, podemos decir que “nos quedó en el tintero” los siguientes partidos, cronológicamente hablando, a saber:

COPA BRIGESTONE LIBERTADORES (Partido 8)
Guaraní (Paraguay) 1 – Racing Club 0

CAMPEONATO “JULIO HUMBERTO GRONDONA” (Partido 13)
Racing Club 1 – Independiente 0

COPA BRIGESTONE LIBERTADORES (Partido 9)
Racing Club 0 - Guaraní (Paraguay) 0 #Racing Fuera de la Copa#

CAMPEONATO “JULIO HUMBERTO GRONDONA” (Partido 14)
Aldosivi (Mar del Plata) 1 - Racing Club 2

COPA ARGENTINA (Partido de 32 avos)
Racing Club 2 – Independiente (Neuquén) 0

CAMPEONATO “JULIO HUMBERTO GRONDONA” (Partido 15)
Racing Club 3 – Vélez Sarsfield 1

Tal cual lo enunciara en la nota anterior, Racing pelearía por los dos frentes, es decir, a la Copa Libertadores y al Campeonato local.

Una de las dos elecciones se truncó. Quizás la más añorada por todos nosotros.
Fue un duro enfrentamiento contra un equipo, que si bien daba la idea de ser “accesible” (de hecho en la ronda clasificatoria cuando jugamos en el mes de febrero de éste año, de locales lo goleamos 4 a 1), con el correr de los partidos se hizo muy fuerte, en especial la defensa, con un juego de cerrojo y al contraataque. Algo parecido a lo que jugamos nosotros.
La ventaja de ellos fue, que en ambos encuentros (partido y revancha), tuvimos que jugarlos con 10 jugadores. En el primero, sufrimos la expulsión de Lollo y en el segundo la de Saja.
Esa ventaja fue fundamental para que quedáramos fuera de la Copa Brigestone Libertadores.

Ello no resultó óbice para que no cayéramos en un pozo de frustraciones y prosiguiéramos con la férrea postura que tuvo desde un principio el director técnico Cocca.

Había en un futuro no tan lejano, otra copa en disputa que nos estaba esperando. La Copa Argentina.

Si bien iniciamos la misma con un triunfo frente a un equipo de dos categorías debajo de la nuestra, no hay que quitarle mérito a dicho triunfo, ya que el equipo siguió con la misma táctica y despliegue que Cocca impuso a sus dirigidos. Ejemplo más claro, es la concreción de ambos goles, siendo estos un calco el uno del otro y con los mismos protagonistas. “Gastón Díaz por su banda la hace correr larga para Bou, quien en ambas oportunidades levanta la cabeza para ver quién entra y se la coloca a Brian Fernández, por segundo palo en el primer gol y en el primer palo en el segundo gol.

Ello, como dije anteriormente, marca un trabajo serio en la semana, un estilo de juego, un orden y por sobre todo “hambre de triunfo” en un equipo que de seguro va camino a mucho más.

Como habrá leído amigo lector, aquí no hay sólo suerte o mala fe cuando se pierde o gane, sino, lo que hace muchos años atrás que no se veía en un equipo de Racing. TRABAJO Y GANAS.

En el Campeonato local, corremos la misma suerte. Seguimos sin perder y a tan sólo a tres puntos del primero.

De seguro que muchos verán que, sin perjuicio de lo dicho, hay todavía algunas fallas por resolver. Verbigracia, algunas distracciones en el medio campo, con jugadas infantiles donde predominan los pases a los contrarios; el perder la pelota en zonas cruciales (entre el área grande y el medio campo); y la caída del juego en las segundas etapas de los partidos, dándole la iniciativa al contrario.

Errores, que por lo relatado, bien pueden subsanarse, especialmente los dos primeros ejemplos dados, sólo con ajustar el tema de la concentración, resultan suficientes. Lo de la caída anímica en los segundos tiempos, lo veo más por el lado físico que anímico. La competencia tan dura en partidos tan seguidos en las dos copas, le pasó factura al equipo.

Quizás a usted le pasa lo mismo que a mí, que si bien reconozco estas “fallas” por así decirlo, no las veo tan graves o mejor dicho las veo como que son factibles de solucionar y me inclino más por valorar el temple del equipo, la forma de su juego, la virtud del técnico que afianzó un plan de juego que se ve plasmado en el campo e insisto, en la “garra y hambre de triunfo” que se pone en cada encuentro.

Capítulo aparte me gustaría dejar asentado, ya que no puedo retener mi bronca, el tema de los periodistas deportivos, que realmente siempre están haciendo hincapié en los “defectos” o “malos momentos” que sufre la Academia, cuando ello ocurre y que nada dicen cuando la “cosa” está a favor del equipo de mis amores.

Nada más claro que lo que se vivió en la fecha 13ª del 24 de mayo, cuando en el clásico de Avellaneda, se le gana al vecino y en la tapa de la mayoría de los diarios, al día siguiente, la nota aparecía en letras menores de tamaño y en segunda o tercera plana, cuando lo más importante era el partido que perdiera Boca en su cancha sin público o la suspensión del partido de River por el duelo decretado en todo el futbol argentino. Realmente me indignó. Estamos hablando de uno de los clásicos que tiene el futbol y no de un partido más.

Ahora sí, el tema de Brian Fernández, con el caso “doping”, lució en todas las primeras planas de los diarios, avergonzando a nuestra institución. Con ello no quiero minimizar la delicada circunstancia de los hechos, sino por el contrario, recalcar la poca seriedad de no medir con la misma vara tanto lo bueno como lo malo de un equipo de futbol. Ya nadie más habla del “gas pimienta”, ni de la bochornosa sanción que se le aplicó a Boca Juniors, tan semejante a la que obtuvo River Plate, cuando mataron a un hincha en las gradas y sólo se inhabilitó el sector donde se le dio muerte.

No sé si alguien lo verá de otra manera. No sé si alguien opinará de otra manera. Pero a raíz de esta etapa que estamos viviendo los académicos, tanto en lo deportivo como en lo periodístico, tengo una mirada carente de imparcialidad y veo todo color celeste y blanco.

No sé si a usted le sucede lo mismo. De no ser así, desde ya ofrezco mis disculpas del caso y simplemente me acojo al refrán que reza “todo es ELCOLOR DEL CRISTAL CON QUE SE MIRA”


Hasta la próxima
BobbyStone
Roberto Aníbal Roca