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AMOR Y PASION - por Bobby Stone
04.Nov.2015
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En un día como hoy 4 de noviembre de 2015, se festeja el aniversario 48 de la consagración de la “Batalla de Montevideo”, como fue calificada por algunos medios. Racing Club de la Argentina vencía 1 a 0 al Celtic de Escocia y con ello llegaba a ser el primer equipo argentino en lograr el título mundial de clubes.

Es imposible no hacer mención de tal epopeya.

Por otra parte, nuestro querido Racing Club, registraba el siguiente fixture:

CAMPEONATO “JULIO HUMBERTO GRONDONA”

Racing Club 2 – Arsenal de Sarandí 1 (Partido 21)

COPA ARGENTINA ( 8 avos)

Atlanta 1 (2) - Racing Club 1 (4)

CAMPEONATO “JULIO HUMBERTO GRONDONA”

Godoy Cruz de Mendoza 1 - Racing Club 2 (Partido 22)
Racing Club 2 – Gimnasia y Esgrima de La Plata 0 (Partido 23)
Independiente 3 – Racing Club 0 (Partido 24)

COPA ARGENTINA ( 4 tos)
San Lorenzo 1 – Racing Club 2

CAMPEONATO “JULIO HUMBERTO GRONDONA”

San Lorenzo 2 – Racing Club 1 (Partido 25)
Racing Club 1 – Argentinos Juniors 0 (Partido 26)
Banfield 0 – Racing Club 0 (Partido 27)
Racing Club 3 – Boca Juniors 1 (Partido 28)
COPA ARGENTINA (Semifinal)

Racing Club 0 – Rosario Central 1 (Eliminado Racing Club)

CAMPEONATO “JULIO HUMBERTO GRONDONA”

Racing club 3 – Crucero del Norte 0 (Partido 29)
En mi nota anterior había hecho una relación donde resumía que ver los colores de mi querido Racing Club en cada partido era volverse a enamorar. Lo sigo sosteniendo y al ver los partidos jugados hasta el momento esa comparación la veo cada vez más justa a la realidad que vivo.

Pero, hete aquí que además de volverse a enamorar, veo ante el desarrollo de cada encuentro un paralelo con el estado de adolescencia y juventud de un ser humano.

Quizás pensará amigo lector que me he vuelto loco con lo que digo. Que tanto tiempo sin escribirles afectó única y fatigada neurona. No es así. Paso a explicarle, antes que con un “click” de su mouse cierre esta nota.

Cuando hablo de adolescencia y juventud, estoy hablando de cierta revolución interna que hace que modifique la famosa regla de la repetición de una misma conducta obtiene el mismo resultado. Hablo de estar a la espera de un hecho determinado y el fin es otro. Hablo de no existir coordinación, prolijidad, un plan determinado llevado hasta las últimas consecuencias. Hablo de ser avasallante y timorato al mismo tiempo. Hablo justamente de todo eso que quizás nos pasó a todos nosotros cuando recorríamos el camino de la vida entre los 14 a 18 años y comúnmente hablaban de la “edad del pavo”.

Racing me resulta esa imagen. Un mismo equipo. Un mismo estilo de juego. Un mismo entrenador y los resultados que surgen tan dispares.

De ser un equipo arrollador y florearse en el campo de juego, a la semana aparece un equipo timorato, falto de ideas, donde no conjugan tres pases seguidos y en menos de tres metros se la reglan al contrario.

Verbigracia de lo dicho son los resultados que están a la vista más arriba. Tanto el primer tiempo contra Godoy Cruz, como contra el equipo del “Lobo”, hicieron del futbol un arte. Partido siguiente contra los amargos, estaban todos atornillados en el campo de juego, parecía que la sangre no recorría por los cuerpos de los jugadores.

No todo termina allí, lo eliminamos a San Lorenzo y le damos un baile tremendo al mismísimo Boca Juniors. Pero caímos nuevamente en el camino del olvido contra los “Bichos de la Paternal” y el “Taladro”.

El partido perdido contra Rosario Central, es otra historia. Allí la fortuna nos fue adversa, pero se jugó de igual a igual.

Por su parte el director Técnico Diego Cocca sufrió el mismo síndrome, ya que habiendo experimentado un planteo del 4-4-2 cuyos resultados siempre les fueron favorables e incluso obtuvo así el campeonato pasado, de un día para otro realiza nuevas estrategias las cuales tuvieron resultados funestos.

En una palabra, o yo estoy para el diván que lo veo de esta manera o todo el equipo está para analizarse ante tanta irregularidad.

Ahora bien, salvando lo antes dicho, no me quepa la menor duda que el que siempre estuvo presente y alentando, pese a los resultados es el “hincha del tablón” (ahora de cemento). Nunca dejó a alentar, de cantar y de emocionar hasta el más muerto de los jugadores en esos días de eclipse.

Por suerte, los partidos tétricos fueron los menos, lo que hoy nos permite estar peleando por conseguir un segundo puesto honroso que nos permita entrar directamente en la Copa Libertadores de América, ya estamos en la liguilla en el peor de los casos. Pero eso es harina de otro costal ya que a esta altura del campeonato no depende de Racing solamente ese anhelo. Deberán de darse ciertos resultados y nosotros ganar el partido que nos toca jugar en Victoria frente a Tigre.

Así estamos. Casi a esto o aquello, pero nada concreto nos quedamos en un casi. Ahora con la salida de Cocca un nuevo dilema aparece en el club, buscar un entrenador nuevo. Espero que no aparezcan los iluminados de siempre que sólo trajeron sombras en otros equipos.

Mi único deseo es que fuera alguien que sepa comprender el espíritu de este equipo ya formado y continúe en ese mismo camino. No quiero improvisados que comiencen a experimentar con los jugadores colocándolos en lugares que no están acostumbrados a jugar. Cocca lo intentó en varios partidos y pagamos las consecuencias.

Estamos en las manos del destino. Destino que sepa comprender lo que sucedió en el último partido en Avellaneda, donde pudo advertirse a flor de piel todo lo que significa para el hincha lo que es Racing Club.

Simplemente AMOR Y PASIÓN.



Hasta la próxima
BobbyStone
Roberto Aníbal Roca